Mondrian traza la evolución del artista holandés desde sus comienzos figurativos hasta su revolucionaria abstracción neoplástica. A través de imágenes cuidadas y textos claros, el libro permite comprender su depuración del lenguaje visual: líneas verticales/horizontales, colores primarios y máxima pureza formal, marcando un antes y un después en el arte moderno.