Fotolibro homenaje al terremoto de magnitud 7.8 que sacudió la costa de Ecuador el 16 de abril de 2016. A través de fotografías de los sobrevivientes -acompañadas por sus propios testimonios escritos sobre las imágenes- y de escenarios que muestran los lugares afectados, el libro construye una narración visual cargada de memoria, dolor y resiliencia. Más que un documento gráfico, es un acto de registro humano y colectivo: invita a reflexionar sobre la fragilidad de las estructuras, la fuerza de la solidaridad y la capacidad de reconstrucción tras la destrucción.