Relata el accidente aéreo ocurrido en los Andes en 1972, donde un grupo de jóvenes quedó atrapado a 4.000 metros de altura, con temperaturas extremas y sin recursos para sobrevivir. El libro recoge los testimonios de los dieciséis sobrevivientes, quienes narran en primera persona los setenta y dos días en la cordillera: la lucha contra el frío, el hambre, el alud que causó nuevas muertes, la decisión de alimentarse de los cuerpos de sus compañeros y la expedición final en busca de ayuda. También aborda cómo el accidente transformó sus vidas y cómo, en medio de la adversidad, crearon una forma de convivencia marcada por la solidaridad y la resistencia.